martes, 26 de octubre de 2010

No te amarres en la red de contactos equivocada

Según mi modesta traducción, este es el título de un artículo publicado en un periódico sueco el 24 de octubre 2010. Pertenece a una serie de artículos basada en el libro Connected (2009) de Nicholas Kristackis y James Fowler, donde parecen explicar (parece para mi porque aun no he leído el libro) que las redes sociales son un gran poder que define nuestras vidas, desde nuestra contextura hasta nuestra felicidad. Y que por lo tanto hay que ubicarse en las redes que contribuyan a aumentar la probabilidad de ser felices, progresar, ser exitosos, ricos, saludables, bellos... Un mensaje distinto pero muy relacionado transmite Malcolm Gladwell en Outliers, en cuanto al poder del entorno.

Todos los medios están hablando sobre el poder del entorno y de las redes de contacto en el destino de las personas. Parece que estamos pasando de la moda de “tu eres el dueño de tu destino” y “el poder está en ti” a “Que suerte la tuya de haber nacido ahí” o en caso contrario “hmmm que lástima”.

En parte me sorprende esta idea. Pero la verdad es que no necesitaba esperar que llegara esta ola de conocimiento para saber que mis redes sociales influyen en mí, con analizar mi propio pasado tuve. Por ejemplo, si no hubiera sido por la recomendación de aquel admirado profesor en la universidad, quizás no hubiera estudiado el postgrado, y entonces no habría recibido un salario 10 veces mejor del que recibía antes. Que ahora con la tecnología esto de “conectarse” sea más fácil y extenso, es otra cosa.

Eso! También la tecnología. Todos hemos volteado nuestras miradas al fenómeno de los medios sociales. Compartir música, imágenes, videos; buscar u ofrecer talentos, compartir información, en fín, comunicarse. Cada medio tiene funciones más desarrolladas que otras según su propósito principal, algunos medios tienen los propósitos mezclados. Y en todos los casos el común denominador es el desarrollo y fortalecimiento de las redes de contacto.

Muchos ya tenemos (y somos activos en) al menos una cuenta en algunos de estos medios (Yo, en Facebook, LinkedIn, y Blogger). Los jóvenes cotidianamente interactúan en sus redes y continuamente alimentan sus cuentas en Twitter, Facebook, Myspace, Flickr, Blogs, etc. Las empresas están procurándose un espacio en los nuevos canales para llegarle más de cerca a sus clientes y/o para no quedarse atrás de la competencia, y en el camino van tratando de asimilar como funciona y que tan rentable puede ser eso de publicitarse en un medio tan poco tradicional como decir Facebook.

Todos los mensajes parecen decirme que tengo que fortalecer mis redes de contacto y, cuidado si no, en la dirección correcta. En dos platos:

1.- Sacar provecho de los medios/redes sociales, y

2.- Seleccionar a las amistades/contactos.

Pero ¿Tengo que ver siempre a mis contactos como potenciales padrinos, clientes o empleadores? Por un momento hago el ejercicio mental y me imagino relacionándome solamente con “contactos deseables”, evitando interactuar con aquellos “contactos” de los que no puedo sacar ventajas tangibles o que no son tan o más ricos, bellos, delgados, felices, prósperos, etc. que yo. Entonces me siento ridícula, absurda, engreída y trepadora, calificativos que para mi tienen una connotación muy pero muy negativa y que me convertirían en un “contacto indeseable”.

Por supuesto que en las oportunidades que tengan cabida, les seguiré pidiendo ayuda a mis amigos y seguiré brindando mi ayuda cuando ellos me lo pidan, pero no hay que perder de vista que todo esto empezó por la necesidad y la posibilidad de alimentar nuestro sentido de pertenencia y compartir afecto.

Así que tengo una contrapropuesta para Don Kristackis, Don Fowler, Don Gladwell y y para el resto de los medios masivos que tratan de convencerme de escoger a mis contactos. ¿Que les parece si me quedo con los contactos que tengo y trabajo con mi motor interno para alcanzar yo misma la belleza, la riqueza y la felicidad que tanto anhelo? ¿Que tal si mantengo los ojos abiertos para contagiarme de todas las cosas que admiro de cada uno de mis contactos actuales, para seguir apreciándolos por lo que son y para aprender de cada uno de ellos la lección que mi limitada capacidad me permita sacar? Fare enough, ah?

martes, 5 de octubre de 2010

Si hoy pudieras hablarte a ti mismo cuando tenías 14 años... que te dirías?

Hace un par de días Tony hizo esta pregunta en Facebook. Al mismo tiempo, Luis Carlos, también en Facebook, se dio a la tarea de escanear y subir viejas fotos de mi cuadra y mis amigos de cuando teníamos de 10 a 20 años.
Hoy te paso la pelota. Te invito a hacer el ejercicio. En mi caso siento que LA PALANCA está en el ambiente mandándome recordatorios, pues hace un par de meses mi sobrino se graduó de secundaria; tiene 17, no 14, pero la pregunta de Tony me llevó de vuelta a la graduación de mi sobrino, a las fotos de Luis Carlos y a mi propia... ¿primera juventud?

Cuando mi sobrino se graduó, le escribí lo siguiente, sin saber que era en cierto modo la respuesta anticipada a la pregunta que me haría Tony (síguelo en cyberpelon):
Se acabó el colegio. ¿Y ahora qué?
Es un momento importante, se aproximan la mayoría de edad y las primeras decisiones realmente propias que lo acercan a uno a la independencia y a la adultez, como que carrera estudiar, a que universidad ir, que hacer con el tiempo libre, que tipo de amigos hacer y frecuentar, etc. Decisiones y vivencias que pueden resultar emocionantes e intimidantes a la vez. Uno puede sentirse un tanto confundido e inseguro, pero también uno se siente joven y poderoso, con ganas de comerse al mundo. Así me sentí yo. Y te digo algo? Vale la pena hacer que esa sensación dure toda la vida. En las ocasiones en que he dejado de sentirme confiada y me he permitido escuchar más a "mis demonios" que a mis "ángeles" no he sido muy feliz. Así que nuevamente estoy convencida y decidida a perseguir mis sueños, trabajar seriamente para lograrlo y disfrutar el recorrido. Pero para ello he tenido que ajustar mi actitud y mi manera de actuar.
Además del carro, la rumba espectacular y el viaje soñado que quisiera regalarte, quiero compartir contigo mis premisas más valiosas. Ojo! no significa que las cumplo impecablemente, pero sin duda son mi filosofía de vida y te aseguro que cuando las aplico soy feliz y me siento complacida. Me parece que algunas de estas cosas ya las aplicas, igual te invito a ponerle ejemplos propios a cada una. Ojala te sean de ayuda:
1. En la vida todo es cuestión de actitud, se vive mejor teniendo una actitud positiva. Eso no significa que a veces uno se enfurezca, se entristezca o se asuste, pero sin estacionarse demasiado tiempo en los pensamientos negativos. Por cierto, tal vez sientas que algunos problemas o angustias te durarán toda la vida. Si es así, no te preocupes, te sorprenderás en el futuro recordándolos como cosas muy lejanas que desvanecieron sin que siquiera lo notaras.

2. Sueña sin límites y trabaja intensamente para lograr lo que deseas con el corazón. Y no permitas que nada ni nadie, ni tu mismo, te hagan dudar de tu capacidad para lograrlo.

3. Todos tenemos varios talentos, identifica ese o esos talentos para los que tienes el mejor “equipo” y enfócate en desarrollarlo al máximo. Será tu boleto al éxito.

4. No nades en contra de la corriente, surfea la ola. Trata de aprovechar las oportunidades que se presentan e insiste en sacar lo mejor de cada circunstancia por más negativa que parezca.

5. Compárate con otros solamente para ubicarte en contexto y decidir si quieres o debes actuar al respecto, pero evita cometer el error de hacerlo para creerte más o menos que otros.

6. Agradece y aprecia las bondades de tu vida, desde las más significativas hasta las más pequeñas. Cuando yo lo hago, me hace sonreir y recuperar el buen humor instantáneamente.

7. No hagas o dejes de hacer nada de lo que puedas arrepentirte en el futuro. Y con esto me refiero a que vivas el presente a plenitud. Hay infinitas cosas por vivir y disfrutar. La felicidad esta en nuestras manos y nada más valioso que el presente para disfrutarla. Karpe diem!

8. Conserva el control de tu destino. Esta bien si cumples las expectativas de tu familia y conocidos, siempre y cuando eso signifique cumplir tus propias expectativas. Si tu te sientes feliz y satisfecho, nosotros estaremos felices por ti y te apoyaremos.
Te deseo todo el éxito y la felicidad de aquí en adelante y cuenta conmigo siempre para apoyarte a mantenerte en ese camino.

Te quiero mucho y estoy muy orgullosa de ti,
Lorena

sábado, 2 de octubre de 2010

Recuperando el look



La verdad es que me gustan mis rulos. Cuando están bien puestos me hacen sentir un poco wild and sexy. Pero innegablemente no son muy corporativos que digamos. Hasta los taxis que tomaba al salir del trabajo en el centro de Caracas me cobraban más barato cuando tenía el cabello rulo que cuando lo tenía liso. Hace meses de eso, con dos bebés pequeños it has been a while desde que dedico tiempo para peluquearme, hacerme las manos, los pies, etc., etc., etc.

Es cierto que las chicas suecas no se arreglan tanto como las venezolanas, pero noj…a! Con 1,80 de alto, delgada, rubia, ojos claros y de cabello liso, ¿Quién necesita ir a la peluquería, invertir de 2 a 4 horas semanales y gastarse los reales que eso representa?

Sin embargo, me sorprende ver que las mujeres en las calles de Estocolmo, sobre todo en las zonas de empresas, andan muy bien arregladas, usan maquillaje tipo natural look con ojos destacados, buenos trajes, accesorios discretos pero siempre presentes, zapatos altos bonitos (a veces gorgeous!) y cabello liso natural, pero bien peinado. Muchas le dan un twist a su atuendo para darle un toque personal y divertido, y en casi todos los casos lucen modernas y muy presentables.

Personalmente estoy buscando trabajo, así que voy a retomar la imagen profesional. Ya desempolvé mi estuche de maquillaje, compré botas nuevas (mama friendly, eso si) y Andreas me regaló un secador Phillips de 1200w y cepillo profesional (Las peluquerías tienen precios prohibitivos acá, además, dudo encontrar quien seque bien estas chichas).


Viniendo de Venezuela está casi demás decir que hace mil años que no me seco el cabello yo misma, pero ante mi nueva realidad, no me queda más que darle de nuevo la bienvenida a las vueltas de muñeca, a las horquetillas, a las gotas de Silicon y al baño de crema semanal. Dejaré la ida a la peluquería para cada 3 meses cuando me corte las puntas y para cuando vaya a Venezuela, junto con las citas médicas.


En mi primer intento de "autoservicio", la muñeca se me cansó desde el primer mechón, pero no paré hasta acabar con todo el cabello, eso si, me quedó esponjadito. Espero que a la décima secada ya le haya agarrado el tumbao.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Perdón!

Faltó mi granito de arena...

lunes, 20 de septiembre de 2010

Elecciones en Suecia

Suecia es un país socialista y democrático. Las decisiones son tomadas por un parlamento cuyos miembros representan a los partidos que hacen vida en el país, en proporción a los resultados electorales.

Ayer fue domingo de elecciones. El conteo y los resultados finales estarán listos en los próximos tres días, pero los avances están siendo publicados desde la misma noche de cierre. Hay ocho partidos políticos con presencia por encima del 5%, que recibirán espacio en el parlamento, de los cuales uno de izquierda (Partido social demócrata de los trabajadores) y otro de derecha (“Los moderados”) obtuvieron el 60% de los votos a partes iguales. Con esto ya pronosticado, se han establecido dos alianzas: 3 partidos de izquierda y 4 de derecha.

Adivina cual partido viene en ascenso y cual en descenso respecto a las elecciones anteriores de 2006. Si, el partido de izquierda retrocedió y el de derecha aumentó. Otras señales de lo que está en el tapete para los suecos es que también creció el partido que defiende al ambiente y el que insta al control migratorio.

Otra adivinanza: ¿Qué color usan tres de los partidos de “derecha”? Si, azul. Y ¿Qué color usan el partido comunista y el de izquierda más grande? Si, rojo.

Los partidos de extrema izquierda (Vänsterpartiet) y de extrema derecha (Kristdemokraterna) obtuvieron 5,6% de los votos respectivamente. Es decir: No a los extremos! Esta es una visión que parece ir en ascenso a nivel mundial. Buscar el equilibrio y alejarse de los extremos parece ser la búsqueda más importante a nivel personal y social en gran parte del mundo.

Los temas más sonados en las elecciones son la sostenibilidad económica, la generación de empleo, el soporte a trabajadores enfermos, el ambiente y la inmigración.

Un dato interesante sobre el soporte tecnológico es que es posible votar por Internet, así como votar en días previos. De hecho, cerca del 20% de los votantes ya había votado antes del domingo de elecciones.

El asunto ahora es que, según los avances, ninguno de los dos bloques obtendrá suficientes votos para tener mayoría representativa en el parlamento y con ello poder actuar de manera autónoma. En esta ocasión, se necesitan nuevas alianzas más allá de las ya establecidas. Eso o permitir que la balanza sea decidida por el tercer jugador, el partido sueco demócrata, que creció de 2,9% a 5,7% en estas elecciones respecto a las pasadas, obteniendo por primera vez participación en el parlamento con 20 de 349 plazas. Es el único partido sin aliarse, por razones que posiblemente se entiendan inmediatamente a continuación: es un partido llamado racista y rechazado públicamente por los representantes de los otros partidos políticos y está formado por jóvenes cuyo principal propósito será restringir las políticas de inmigración. Tengo entendido que son de ultra derecha (Capitalismo salvaje, como dirían algunos). De este tema de la inmigración te hablaré en otro momento.

Otra cosa que me llamó la atención de estas elecciones es la equidad, la civilización y el apego a las reglas con que se manejan la publicidad y el mercadeo. Previo a las elecciones, todos los partidos tuvieron presencia en todos los medios. Todos menos un comercial televisivo del partido sueco demócrata contentivo de material racista que fue prohibido.

En el centro de la ciudad, a la entrada de la estación central de trenes, algo así como Capitolio o Plaza Venezuela en Caracas, se colocaron stands uno al lado del otro de los distintos partidos. Cada stand tenía gente ofreciendo información a los transeúntes. Cada partido en su espacio esperando a que la gente les pasara enfrente para abordarlos con un volante o una frase.

En la televisión, hubo debates abiertos con partidos y bloques contrarios, entrevistas a los representantes de todos los partidos, tanto en los canales con corazoncito rojo como en los canales con corazoncito azul. Incluso después de concluidas las elecciones, el debate se vuelve más intenso y la gente se muestra más interesada sobre todo por conocer el resultado final, sus implicaciones en el parlamento y en el futuro del país.

En los días previos a las elecciones no vi discusiones acaloradas en el supermercado o camionetas con banderas y música de propaganda a todo volumen. Ni candidatos batiendo las manos en discursos gritados y entonados para entusiasmar a la audiencia. Tampoco vi calles trancadas por cornetas y podios en avenidas principales como la avenida Universidad en el centro de Caracas. Tampoco escuché a locutores o periodistas hablar sobre el estilo, el vocabulario o la imagen de algún candidato o partido. Si vi y escuché entrevistas, discursos, debates y conversaciones donde se criticaban o defendían argumentos ideológicos, con algunas frases destacadas por la entonación, pero nunca por el volumen o por lenguaje pasado de tono. También vi una manifestación organizada por jóvenes de izquierda, antirracistas, rodeados de policias. Ellos cantando y la gente en los alrededores observando o caminando. Me asusté cuando pasé entre dos policias con mis dos bebés y se me cruzó por la cabeza lo que una manifestación de este tipo podía implicar si estuviera en Caracas. Recordé a los muertos de Puente Llaguno y a los muertos de la Plaza Altamira. Entonces se me metió el pánico en el tuétano. Pero afortunadamente solamente en esta ocasión ocurrió en mi mente. Acá una manifestación parece tener una connotación muy distinta a la que yo tengo entendida.

Pero de todo, la cosa que más me fascinó, no te sorprenderá si leíste mi post anterior, es la actitud de los votantes. Los suecos no suelen hablar abiertamente de sus opiniones. Escuchan, se informan, discuten sobre hechos, analizan la información y votan silenciosamente. El voto es secreto para ellos y respetan esto porque respetan que la gente amiga o extraña tenga opiniones distintas sobre algunas cosas. Y votan! Porque al final de cuentas saben que su mayor poder para que en su país las cosas ocurran como ellos mismos piensan que deben ocurrir, es a través de su voto. La participación en estas elecciones fue del 82% y en las pasadas elecciones fue del 80%.

Para mis amigos de Investigación de Mercado y Opinión Pública:

Según SMRN (Skandinavian Market Research News) cuatro empresas consultoras hicieron estudios preliminares: SIFO, Synovate, Demoskop y Novus. Esta última con el mejor pronóstico tanto por partido como por bloque, así como en las pasadas elecciones de 2006. (Ahora son como mi Datanalisis de acá. Ahí es donde quiero recibir trabajo!). Fue la encuestadora que hizo campo más cerca de las elecciones (días -5 al -3 del día de elecciones). La televisión del Estado (SVT – Sveriges Television) encuestó a más de 12 mil personas, pero tampoco obtuvo el mejor pronóstico. Te invito a leer un poco de la actualidad escandinava sobre investigación de mercado en www.smrn.org.

Los suecos son locos de estadísticas. Si te da curiosidad, visita El sitio de la oficina de estadísticas de Suecia en www.scb.se y si no te intimida la gramática sueca, entérate directo sobre los resultados de las elecciones por municipio, edad, sexo… en www.val.se Tienen la mayor parte de material en sueco, pero también tienen información general en Inglés.

Otro dato que mis amigos de opinión pública quizás encuentren interesante o con el que ya están familiarizados es que las encuestas suecas suelen guiarse por estándares internacionales como se puede ver en http://www.cses.org/

Te deseo éxito el próximo 26 de septiembre!

viernes, 17 de septiembre de 2010

Tomando distancia

Mis amigos en Margarita están protestando por los fallos en el servicio de Corpoelec. Otros amigos en Puerto Ordaz lamentan el fatal accidente aéreo de Conviasa.

Quedarse sin el servicio de electricidad, avisando o sin avisar, incomoda a cualquiera; es retroceder ¿150 años?. Morir o perder a alguien por un fallo aéreo es imperdonable.

Pero lo que más me pone a pensar de ambas situaciones son los comentarios de mis amigos. Algunos le echan la culpa al proveedor, otros al gobierno y otros a las personas con actitud pasiva que no exigen calidad de servicio.

¿Por qué tuvieron que perder la vida 17 personas en ese accidente y afectarse las vidas de los que sobreviven aún hospitalizados, de sus familiares, amigos y conocidos alrededor? ¿Por qué tiene medio millón de habitantes en una isla que incomodarse y ceñir su rutina doméstica y productiva a ciertos horarios de servicio de electricidad?

La respuesta a estas preguntas para mi sigue siendo la misma: Actitud. Desde el lider de Conviasa y de Corpoelec, hasta el más pequeño cliente de ambas organizaciones, sostienen una actitud equivocada. Mi amiga Edixa y yo hemos discutido ampliamente sobre la actitud en la vida, y hemos concluido que es la base de todo. Ser felices, ser exitosos, superar un obstáculo, progresar, todo en la vida es cuestión de actitud.

La historia de Venezuela nos pone a cuestas un lastre cultural complejo y rico, con muchas virtudes, pero también defectos como el conformismo y dependencia, que aún hoy en día nos mantiene mentalmente atados de manos. Muchos venezolanos creen que las mejoras, las desmejoras, hasta su propio destino depende de otros. Incluso algunos pueden pensar distinto pero actúan según el patrón aprendido.

Antes de la colonización, hasta hace medio siglo, con estirar la mano desde su chinchorro, el venezolano obtenía el mango o el cambur que le mantenía lo suficientemente alimentado para vivir tranquilamente sin mayores esfuerzos los 365 días del año. Luego, con la colonización se alteró abruptamente la estructura social, trayendo muchas mezclas de raza, que se resumieron más o menos en dos grupos: los “privilegiados” y los “explotados”.

Esta creencia todavía se mantiene prácticamente inalterada en nuestras mentes. Si perteneces al grupo de los explotados estás condenado a servir sin posibilidad de cambiar el status quo. Una creencia frustrante y apaciguadora a la a vez, dependiendo del tipo de persona que eres. Tener la responsabilidad del propio destino puede resultar intimidante para algunas personas. Y es además una lucha obstinada y agotadora en sociedades como la venezolana, donde representa luchar contra la corriente.

Aunque nos intimide la idea, nuestras vidas y nuestra sociedad están en nuestras manos. No desestimo la importancia de Dios en la vida de la gente para guiar, ayudar a llevar las cargas y encontrar aliento en situaciones difíciles. Yo misma me sorprendo algunas veces rezando o hablando con Dios y la Virgen en momentos de angustia o de profunda emoción.

Pero es en nuestras manos y en nuestras mentes que se encuentra la felicidad, el éxito o como le quieras llamar a tu misión de vida. Incluso los que nos quejamos de los otros habitantes que piensan distinto, tenemos el destino social en nuestras manos. Está en mi discutir y convencer a mis cercanos del camino correcto, con el ejemplo, con la acción, con la palabra, con lo que tengamos a mano.

Admiro y apoyo moralmente a mis amigos que se mantienen “en la lucha”, que convencen con la palabra, los hechos y el ejemplo a otros. Yo también quisiera creerme la heroína que se pone al frente de la batalla, que motiva y entusiasma a otros y contribuye a “derrotar al enemigo”.

Pero por los momentos considero que esto tiene un costo personal demasiado alto. Por eso no me atrevo a juzgar a otros que abandonan la pelea. Yo misma me he puesto a 9mil kilómetros de distancia del epicentro, sintiéndome una desertora para mis amigos pero sintiéndome una heroína para mis hijos, mi esposo y para mi destino.

A veces tomar distancia ayuda a ver las cosas en perspectiva. Ganar objetividad para analizar las cosas es bueno, o simplemente revisarse internamente.
Finalmente, te recomiendo leer el libro Outliers, de Malcolm Gladwell. En el dedica un capítulo entero para explicar las causas de los accidentes aéreos y plena el libro de ejemplos para argumentar el poder del entorno, la huella cultural y las circunstancias para definir el porvenir de la gente. Sin dejar de reconocer la importancia de la actitud y aptitudes desarrolladas por personas consideradas triunfadoras como Bill Gates.

miércoles, 10 de junio de 2009

El parto de Ella Evangelina

Si el parto de Sebastian me pareció una experiencia mágica, el parto de Ella fue del más allá. Como subir primero a Roraima y luego alcanzar la cúspide del Everest.

El primer parto me dejó convencida de querer repetir la experiencia y me dio la oportunidad de prepararme mejor para esta ocasión Lo que me ayudó y recomiendo para el parto “humanizado” bien sea que termine en agua, en la silla, de pie o en camilla, es:

· Reconocer con franqueza a lo que uno puede enfrentarse. Sentirá dolores fuertes y será extremadamente intenso tanto física como emocionalmente. Algunos dicen que el parto es como un acto sexual exacerbado. En el parto de Ella procuré mantener esto presente, con más fuerza durante el expulsivo, por eso los testigos darán fe de que se me veía genuinamente disfrutarlo.
· Prepararse formalmente, mi esposo y yo tomamos el curso prenatal de Embarazarte. Inicialmente no pensé que el parto “humanizado” sería algo para mi, pero luego de terminar el curso y evaluar las opciones disponibles, me convencí de que era lo mejor para mi, que yo sería totalmente capaz de llevarlo a cabo y que contaría con el apoyo de mi doctora y mi esposo.
· Definir como desea que sea el trabajo de parto, compartirlo con su médico y con las personas que le acompañarán, y visualizarlo.
· Llevar la primera fase de dilatación en casa, monitoreando la frecuencia y duración de las contracciones, reposando acostada y distrayéndose, nada como el ambiente de casa para mantenerse relajado. Yo la pasé acostada leyendo, viendo tele y tomando siestas. También tomé un par de duchas calientes. Para cuando llegué a la clínica estaba en 6-7 de dilatación.
· Aliviar el dolor más intenso de las contracciones avanzada la dilatación con duchas con agua caliente orientando el chorro en la parte baja de la espalda.
· Caminar entre contracciones, la gravedad es tremendo aliado para ayudar a bebé a descender al canal de parto. Cuando tuve a Sebastian, en esta etapa final estaba tan agotada que accedí a acostarme y me temo que en lugar de aliviarme me hizo enfocarme más en el dolor de las contracciones y prolongar el trabajo.
· Girar las caderas en círculos para ayudar a bebé a descender al canal de parto y a ponerse en posición.
· Las contracciones más dolorosas se llevan mejor si el peso del cuerpo no descansa sobre las piernas. Yo las sobrellevé de pie apoyando mi cuerpo con mis manos rectas hacia abajo contra la cama de la clínica. Eso me ayudó tremendamente a aliviar el peso de las caderas. Sin embargo, durante el parto de Sebastian me apoyé en el tubo de colgar la toalla y se hizo más desagradable. La clave está en que el punto de apoyo esté a la altura de las caderas y/o de las manos en posición de descanso.
· Entrar al jacuzzi con no mucha antelación al expulsivo, para permitir movilidad en el trabajo previo y para maximizar el efecto relajante del agua caliente para distender el periné y aliviar el dolor (el cual es más intenso durante el expulsivo).

Adicionalmente, supongo que por la memoria reciente de mi cuerpo, el dolor fue mucho más leve que cuando Sebastian y el trabajo en la clínica duró una hora en lugar de las seis horas de la vez anterior. Otra cosa buena fue que en ambas experiencias me acompañaron mi doctora, mi madre y mi esposo. Así que en la segunda ocasión nos sentimos más confiados y su apoyo fue más asertivo. La comunicación y conexión con mi doctora fue espectacular. Me permitió mantener las riendas la mayor parte del tiempo y las tomó cuando correspondía actuar o decidir los pasos clave.

La mayoría de mis amigas y conocidas han tenido a sus hijos por cesárea. Muchas me dicen que fui muy valiente por parir en agua y sin anestesia. Afortunadamente en mi caso no había complicaciones identificadas previamente, ni las hubo al momento de dar a luz, pero reconozco que en algunos casos la cesárea es mejor o la única vía posible. También, como decíamos mi amiga Berenice y yo, es cuestión de personalidad, y afortunadamente hoy en día es posible elegir.

Mi elección fue ésta y las razones que valoro más son que mi cuerpo se recupera más rápidamente y la producción de leche se activa automáticamente. Adicionalmente, los pros emocionales son que el papá estuvo conmigo durante el parto apoyándome, cortó los cordones umbilicales; en el caso de Sebastian casi inmediatamente recibí a mi bebé en brazos para darle la bienvenida, hacer el primer contacto visual, darle su primer pecho… En el caso de Ella, lamento haber escogido que me sedaran completa para el alumbramiento. Pues tuvo que hacerse en quirófano y eso me mantuvo alejada de Ella durante su primera hora de vida. Para cuando salí de quirófano, estaba desesperada por tenerla conmigo y me encontré con un Andreas ansioso, con nuestra bebé en brazos llorando. Por la desesperación de ambas, el primer agarré al pecho fue deficiente. A una semana del parto, aún estoy lidiando con el agarre de Ella a mis senos y sigo cicatrizando y recibiendo nuevas heridas en los pezones. Un costo alto por no sentir las incomodidades y el dolor de la anestesia local y la limpieza de útero que recibí la primera vez. Si me preguntan ahora, prefiero la anestesia local y la incomodidad de sentir la limpieza, que separarme tanto tiempo de mi bebé.

A pesar de la visita a quirófano y gracias a todo lo demás, la experiencia del parto de Ella es para mi sinónimo de éxtasis, placer, satisfacción, intensidad máxima de emociones y me siento muy afortunada de haberla podido vivir de esta manera.